jueves, 14 de febrero de 2019

El abondono de la naranja



El sistema capitalista en su fase de esquilmación de la tierra y de sus productos en Europa, precisa buscar nuevos lugares de expansión, y rebuscar un nuevo valor a los productos existentes ya carentes de él. Ahora que nos encontramos en el momento álgido de la técnica digitalizada, de la robotización y de la tecnologización logística, el sistema capitalista tiene las herramientas precisas para acortar la distancia geográfica y los tiempos de entrega del producto a límites insospechables. Por este motivo emplaza sus satélites empresariales a lugares aún por explorar del globo terráqueo. Y aquí, en nuestra zona crea una etiqueta con “denominación de origen “(DO) al rebuscado producto para que continúe con su valor de acumulación. Tal es el caso de la naranja, por un lado, la gran empresa abastece naranja durante todo el año al mercado europeo desde la lejanía; y por otro lado en la cercanía, a la naranja local le asocia una etiqueta de IGP “Cítricos Valencianos” [1] para sacarle de nuevo valor económico.  

Estas prácticas de acumulación de valor que se están llevando a cabo el capital y la gran empresa en el comercio del cítrico tienen consecuencias desastrosas en la zona de Levante, las cuales quedan retratadas sobre la imagen que muestran de los huertos de naranjos, los cuales aún sostienen el fruto en sus ramas “sin recoger” y un manto de naranjas sobre el suelo está pudriéndose. Es lo que podríamos llamar el principio de la eliminación de la agricultura minifundista citrícola en la vertiente mediterránea, y de la mayor parte del sector “de la naranja”, desde el punto de vista económico, el ecológico lo dejaremos a un lado.

En cuanto a la fruta de la naranja. Esta tiene la particularidad de poseer unos tiempos muy largos de maduración y permite un periodo de almacenaje mayor que otras frutas, como es el caso de la fresa que madura con más rapidez, por lo tanto, el tiempo de entrega de la naranja es mayor que el resto de las frutas. Esta dilatación en el “tiempo de entrega” y con la ayuda de la logística robotizada y el trasporte digitalizado a la gran empresa le permite instalar sucursales a unas distancias hasta ahora imposibles. Este es uno de los motivos, por los que la empresa procesadora de cítrico tiene ubicada una de sus sucursales en zonas muy lejanas del mercado europeo, es lugares como: Sudáfrica, Egipto y Turquía, zonas de alta producción de cítrico.

Al aumentar la distancia y el radio de acción del lugar del mercado, a la gran empresa le permite buscar zonas donde instalarse que no exista regulación laboral y el salario es muy reducido con ello acumular un porcentaje mayor de capital. Tal es el caso que la gran empresa está en países de África y Asia donde el poder empresarial campa a sus anchas. También los acompañan, los acuerdos internacionales favorables a la gran empresa manufacturera del cítrico; y en el plano laboral, la recolección y producción de la naranja tiene un coste muy reducido por el bajo salario que se paga al personal, con el mensaje engañoso de crear puestos de trabajo, cuando lo que hacen es precarizar el trabajo y la vida de las personas que habitan estos países.

Esta gran industria está formada por conglomerados empresariales de poderes fináncielos, agencias de seguros y corredores de bolsa que en su mayoría no pertenecen al sector agrícola, y su único fin es trasformar la naranja en mercancía, en valor de capital. Son corporaciones que no venden fruta, ni si quiera conocen su sabor, solo cambian dinero por más dinero. Además, este entramado de la gran industria está apoyado por los gobiernos de turno en los países donde manosean sus zarpas, ya que mediante ayudas o subvenciones al sector correspondiente le dotan de un monto monetario que les permite continuar la actividad de la acumulación de capital a estos conglomerados.

Acercándonos a nuestras tierras y frente a semejante ruina del sector “de la naranja”, las asociaciones agrarias convocan a los agricultores a protestar en la calle para mostrar su disgusto y sus pérdidas, tanto económicas como agrícolas, frente a los poderes políticos locales, nacionales y europeístas, clamándoles una reforma de las políticas llevadas a cabo tanto en el ámbito nacional como el internacional [1]. Al final, solo es una muestra del musculo de las susodichas instituciones o asociaciones de agricultores y ganaderos, frente a los gobiernos de turno, ya que no van a realizar ninguna reforma, a no ser que la dicte la gran empresa. Así es que estos días pasados pudimos leer en la prensa el aporte de ayudas económicas a estas asociaciones por parte de los gobiernos locales [2] para que clamen las manifestaciones y no sacar a la luz la realidad de las maniobras de la agroindustria importadora.

Los grandes almacenes valencianos que tiene una alta producción de naranja, visto el problema que se avecina, ya que ellos son parte de los importadores, han encontrado una repuesta perfecta, creando la naranja valencia con denominación de origen [1] a la que han llamado IGP Cítricos Valencianos. Una marca IGP que será publicitada por todo el entramado político y económico de la zona hacia los países de Europa, puesto que requiere una campaña promocional hacia el consumidor de un cierto valor adquisitivo y calidad. Es otra forma de acumulación de capital sobre la naranja que está en su fase más baja de porcentaje de valor. El fruto etiquetado lleva asociado un valor extra que busca un cliente de un mayor valor adquisitivo, en los mercados del norte de Europa. Al final es la naranja que siempre se ha cultivado y comercializado en esta zona levantina pero ahora ha pedido su valor capital y recuperara de nuevo dicho valor.

Algunas personas agricultoras que no forman, ni participan del emporio empresarial pero subsisten con huertos minifundista han visto que el problema persistirá e incluso se agravara, han tomado la iniciativa de cambiar el cultivo por otro tipo de árbol como el aguacate, almendro, el pistacho o el kiwi. Aunque la respuesta a esta catástrofe seria eliminar las practicas capitalistas, algo difícil de llevar a cabo. Un primer paso sería reducir las dimensiones del cultivo de cítrico, y de regadío. Evitar la utilización de técnicas bioquímicas; producir más variedades de cultivo que nutran a una parte habitacional de la misma zona, lo que es la producción local. Y laborar un cultivo tradicional con prácticas que respetan el medio ambiente y la biodiversidad de la zona mediterránea. Con ello dotaríamos de vida y de color a la naturaleza, y volveríamos a esperar las mandarinas al comenzar el invierno y el olor a azahar. También en los pueblos y barrios volvería a cobrar vida los mercados de frutas y verduras, ahora en fase de descomposición, así fomentar el auge de grupos y cooperativas de consumo local, el comercio llevada a cabo hasta que nos explosionó el capitalismo.





Alfonso Soler, Colaborador de El Eco del Palancia
 [2] La Diputación apoyará al sector de la citricultura con 190.000 euros en 2019 para mejorar su competitividad, de la mano de Asociex, Fepac-Asaja y La Unió de Llauradors. «Hay que tener en cuenta que la campaña citrícola genera miles de puestos de trabajo, tanto en el campo como en los almacenes y comercializadoras»  https://www.elmundo.es/comunidad-valenciana/castellon/2019/01/21/5c45bf45fc6c831d078b465c.html
[3] Estas instituciones clamaban un cambio de políticas a los representantes de la Comisión de Agricultura sobre la cláusula de salvaguardia, es decir cambiar los protocolos de aranceles con Sudáfrica, Turquía y Egipto.  También un control sobre Sudáfrica que utiliza productos fitosanitarios prohibidos en la Unión Europea. Resulta chocante tales peticiones desde las instituciones valencianas, cuando el campo levantino tiene alta toxicidad debido al uso y abuso del toxico. Aunque no mencionan en ningún momento el bloqueo económico a Rusia que obligo al mercado a buscar otros mercados de venta. 



jueves, 29 de noviembre de 2018

La alineacion desde la television



Los medios de comunicación siempre han sido los canales para informar e ideologizar a toda la población desde los pulpitos del poder, es otra de las herramientas de alineación y sumisión del pueblo hacia el poder del capital. Son los únicos medios que entra en nuestra casa, sin llamar, y quien los posee puede predicar su dogma político a toda la sociedad, y así conseguir inculcar y persuadir sus valores a todo el espectro social.

En la producción de un programa para emitir en la televisión interviene un amplio número de personas y su núcleo central, el comité de sabios, es quien lo estipula y canaliza. Este comité es quien confeccionado el mensaje que debe de llegar al espectador, a su  consciente y a su inconscientemente. Aunque esta práctica, no es ninguna novedad, ya que desde el inicio del sistema capitalista se realiza. Pero dependiendo del régimen político gobernante se ejecuta de una forma más o menos ágil o ruda. Así también para el espectador es más o menos fácil de descifrar y comprender el mensaje psicológico. En el periodo dictatorial le llamaban  leer entre líneas y ahora en la demócrata, es algo más difícil de descifrar pero sigue siendo el mismo mensaje hacia la sociedad gobernada: aleccionarla para asumir la democracia como soberanía popular;  hacer consumir y despilfarrar en grandes almacenes; y seguir los cañones de la política económica como única solución de la política social.

Así, los medios televisivos para alcanzar la psicología del espectador se basa en dos tipos de mensajes insertos en el formato del programa. Uno es el mensaje explícito, es el que nos muestra la realidad o la imagen de la calle, tal como es o pretende hacernos ver que es; y otro el mensaje oculto, es la información que llega al inconsciente, desde las imágenes y relatos, sin percatarnos y creándonos unos prejuicios. Ambos construyen los prejuicios y el adoctrinamiento en la persona, es la contaminación que debemos de vomitar para ser una persona íntegra y con visón critica de la sociedad.

Aunque el mundo de los medios de comunicación es muy amplio y no nos da para un sesudo análisis en estas líneas, solo pretendo sonsacar, a mi modo de ver, uno de los programas que parece alcanzar a un sector importante de televidentes, emitido por un cadena nacional, la cual es tildada de “izquierda”, aunque creo que está más cerca del otro lado político, del neoliberal. Se trata del programa "Equipo de Investigación" y la emisión del capítulo llamado “El silencio de las abejas”. Resulta chocante que el título es tomado de otro documental, algo más serio, sobre el mundo de la abeja, y no como éste, que trata de vanagloriar los medios de represión del Estado y la política capitalista y neoliberal.

En el programa televisivo el mensaje explicito es la fortuna que amasa el trabajador, un apicultor que factura dos millones de euros al año, es el llamado trabajador emprendedor. Pero al ir a visualizar el mensaje oculto, se comprende la política liberal, la cual asocia la riqueza material al esfuerzo en el trabajo. Es decir la persona que no triunfa es un vago, no se esfuerza y es culpa suya el vivir de precario.  Psicológicamente al trabajador se le ha inculcado que la culpa de su mala situación es suya, y solo suya. Cuando lo que realmente ocurre, es que el propio sistema capitalista y su Estado Nación impiden y obstaculizan desempeñar cualquier tipo de economía que no sea la del Gran Capital y la Gran Empresa mediante protocolos imposibles y la competencia desleal.

El mensaje oculto esta también implícito en varias secuencias y todas ellas se centran varios elementos como el Estado, la legislación, la policía, las armas. Uno de ellos es la admiración al Estado como legislador para impedir la adulteración de alimentos con los etiquetados, cuando esta la práctica realizada en los grandes almacenes para la importación de alimentos elaborados; también la confianza en las fuerzas de represión como es la policía para impedir el robo de colmenas, cuando el robo es la respuesta a la precarización social ocasionada por el sistema económico y político; el bajo precio del producto es marcado por los grandes almacenes, la bolsa de valores y por la legislación nacional y europea; y las armas bélicas como la escopeta y la pólvora para matar la avista asiática, cuando para eliminar los insectos lo más afectivo son las trampas atrapa insectos que se cuelgan en los frutales.

Finalmente tenemos toda una columna de mensajes que están insertos en el pensar de la población, es parte de la psicología social, son clichés extendidos normalizados y reiterados que el espectador lo ha hecho parte de su hacer diario. El efecto del mensaje explícito y el oculto que ocasiona sobre el espectador, en el ejemplo mostrado, es solo uno de tantos programas que se emiten a diario en la televisión, y toda la psicología que emiten los medios de masas inculcan la misma publicidad de admiración al Estado como medio de gestión para la sociedad, la Policía como cuerpo de paz y la economía de mercado como medio para el intercambio.


Alfonso Soler

viernes, 19 de octubre de 2018

Envenenando la abeja y nuestro alimento




La apicultura es uno de las primeras ocupaciones y quehaceres del hombre en la historia de la humanidad. Y hoy en día, es uno de los oficios que está en peligro de extinción debido a la catástrofe medio ambiental en la que estamos inmersos, y donde parece que no existen visos de cambio. Es tan alta la cantidad de venenos vertidos al suelo en las prácticas agrícolas, y la existencia  de altos índices de contaminación que las colmenas están quedándose sin población. Una muerte en las abejas que nos muestra  que todos los seres vivos estamos iguales de afectos que ellas, puesto que nos alimentamos de los mismos nutrientes tóxicos.

El sector agrícola de nuestra zona, minifundista, del bancal escalonado ha sido eliminado debido por las practicas capitalistas y agrícolas, principalmente  la política agraria Europea (PAC) . Tiempo atrás, los bancales de olivos eran visitados por las abejas y las ovejas, hoy en día ya no es así. Por que unos están repletos de matorral y bajo bosque por la renuncia de su cultivo; y los otros bancales,los que se cultivan, el campesino utiliza asiduamente  el glifosato para la eliminación del brote verde, que es el químico mas toxico y el asesino de la abeja y de la oveja.

La pulverización mayormente por glifosato esta determinada por varios motivos, unos cercanos al propio del ciudadano narcisista; y otros forzados por las circunstancias estructurales y económicas.

Así pues, hasta ahora, el agricultor para quitar la leña y las malas hierbas siempre lo ha realizado con su quema en una orilla del campo pero este método, ya no es válido. La fácil propagación del fuego al tener de bancal lindante una gran masa de matojo seco, a la espera del fuego imposibilita tal acto, de la quema. Que de producirse el incendio, los medios de comunicación y los representantes de la política  rápidamente buscan culpabilizar a un desdichado, suele ser un agricultor que estaba realizando las labores de quemado de leña. ¡Pobre ignorante! Gritan todos al unísono. Esta es una idea que ya ha calado y profundizado en la opinión ciudadana. Es una masa de ciudadanos que no ve el origen del incendio en las políticas aplicadas en el agro y que sigue los dictados de la ideología dominante.

Ante la temeridad del fuego, tampoco el campesino ve viable la utilización de la desbrozadota y el tractor por su coste económico y el tiempo que precisan para su trabajo. Al final terminan por la opción del glifosato, que es el elemento más barato, más eficaz pero lamentablemente el más trágico.

También en nuestros pueblos, en sus parques y sus calles el insecticida es igualmente rociado para la plaga de mosquito. Es el químico utilizado por las instituciones gobernantes, las adjetivadas de la sostenibilidad y del ecologismo, y del veneno-verde que termina matando nuestras abejas. Lo llamativo del asunto es que los ciudadanos ven correcta dicha acción sin ver el daño que le ocasiona a su salud. Incluso, las instituciones tratan de desviar el problema del toxico al lanzar mensajes publicitarios o trípticos para indicar al ciudadano como debe de actuar ante las plagas de insectos. De nuevo culpan al inexperto, en este caso es el ciudadano insensible.

Para comprender por qué el ciudadano ve con agrado la utilización del uso de tóxicos en el ambiente nos remitimos al debate que se realizó en el Ateneo sobre el libro “ crédito a muerte ”. En uno de los apartados se consideró sobre la regresión antropológica en la que se encuentra la persona que habita el sistema capitalista actual. Es un individuo consumista y narcisista. Es un sujeto se diseña imagen atractiva llena de fanfarria y máximo placer. Y en el tema que nos ocupa, cualquier mota o insecto que le moleste en su pulcra vivienda debe de ser eliminado, y así evitar su deshonor.

Ante la alineación del hombre narcisista en la sociedad, la Diputación saca su tajada al lanzar año tras año, las "ayudas económicas para la plaga de mosquito. Con ello adquiere una buena imagen política y al mismo tiempo, el lucro económico mediante el trasvase de dinero vía impuestos hacia la empresa fabricante del toxico.

El apicultor es un oficio que precisa de gran esfuerzo y de una legislación muy estricta debido a la varias dosis química que debe de realizar al colmenar por las enfermedades que atacan a la abeja. Y continuar con la utilización de veneno en la piquera aun hace más gravoso continuar con el oficio. Donde sucesos, como al entrar a su colmenar no ver abejas revoloteando y ver el suelo cubierto de un manto negro que son abejas muertas, esta siendo habitual. Debe de replantear el uso de veneno al campo y debe de borrarse toda empresa y institución que la respalde los fabricantes del veneno asesino.

La muerte de la abeja, al chupar el néctar envenenado de la flor, nos muestra que otra parte de ese veneno queda en el fruto que llega a nuestra mesa. Esta parte de pócima también esta en el aceite de oliva de la Sierra Espadán y la Sierra Calderona.


Nota: Al citar ciudadano hacemos advertir que es la persona cercana al voto electoral y acérrimo a la institución ayuntamiento o cualquier administración respaldada por el poder del partido político. No confundir, con el concepto de la persona.


Alfonso Soler Colaborador El Eco del Palancia

https://ecovive.com/causas-de-los-incendios-forestales.    Las causas causadas por el hombre- pueden ser accidentales, negligentes o intencionales y todas ellas suponen el 95% de los incendios forestales de nuestro país.

Alfonso Soler colavorador El Eco del Palancia

viernes, 6 de julio de 2018

El periodico de aqui de DAFSA


En el periódico “De aquí” [1] hemos podido leer un extenso artículo de publicidad y halago a la envasadora de zumos DAFSA. En el cual se hace un largo recorrido sobre lo boyante que se encuentra la empresa; sobre su puntera tecnología, su estrategia del “bien común ciudadanista” y su economía. Son tres elementos importantes para empujar el desarrollo del capitalismo, es decir su sistema de producción tecnológico, la sociedad del consumo y su capital. Aunque, se les ha olvidado señalar las consecuencias ambientales  que la empresa DAFSA ocasiona al medio y su entorno hídrico. Mas  bien, lo han incluido en el balance económico, camuflándolo como valor monetario, en el apartado que han llamado "500 millones al año". También han incluido el caudal mínimo de agua que necesitan para el envasado de zumos, puesto que el negocio no ha hecho mas que empezar. Todo estas aportaciones las han plasmado como si fuera en nosotros sus cuentas económicas, cuando nuestra posición, es el respeto al medio ambiente y su entorno.

Al decir que la empresa cumple con el bien común ciudadanista, me refiero a esa estrategia empresarial de lavado de cara y de marketing empresarial que se vende a la opinión publica. En el caso de García Carrión fue su ya creada Fundación, la cual oferto empleo a personas con discapacidad física [2] y también la visita continuada de los alumnos de los colegios de la comarca. Con estas acciones la empresa trata de contribuir al bien común sea este cultural y humanitario. Con ello dotan de alma a la empresa y de acción benéfica, muy diferente a la solidaridad y muy cercano a la caridad. La empresa no solo vende productos de zumos, también vende su relación con el público. Es el valor ético de la empresa, es la “empresa de la ciudadanía”. Al final como lo único que existe en el ADN empresarial es la economía, crean fundaciones puesto que son otras formas de no contribuir al pago de los impuestos.

En el plano empresarial dentro del sistema capitalista se necesita para su funcionamiento de elementos finitos como de abundante materia prima, el agua; también necesita un mínimo mano de obra, ya que el máximo tienen a la tecnología , y por último a la docilidad social, que ha sido contentada con la promesa de los puestos de trabajo. Aunque, el operario que encuentra donde irse "no quiere ni oír de la empresa", lo llaman la “corrosión del carácter”.

La parte de ganancial de la mercancía se halla en el porcentaje de mano de obra utilizada en la producción  . Y al usar brazos  tecnológicos por humanos no queda apenas valor en el producto del mercado. Entonces, la única salida  que tienen , es aumentar la producción (fabricar más unidades de productos) e hiperdesarrollar la técnica (para ser el puntero y tumbar a su competencia).
 
En el caso de nuestra envasadora de zumos, con un almacén tecnológico, el valor de ganancia económica es muy escaso en cada unidad de zumo.  Por lo tanto para continuar dentro del sistema capitalista, la empresa debe de implementar más y más técnica  y generar más unidades de zumo, es decir sacar más agua del manantial.

Además se le suma, en este caso, se le resta a la envasadora puesto que es suministradora  exclusivamente de una cadena de supermercados de low coss o SPB. Por lo que el valor se disminuye mucho más. Lo único  que le queda es ampliar más geo-mercados y sacar más zumo, más agua.

Si nos remitimos al artículo, podemos ver los datos, en su apunte de proyecto futuro donde reflejan lo que gastan: dos millones de litros al día, que son 350 millones litros al año. Como hemos anotado arriba, para el funcionamiento sistemático de la envasadora estas cifras deben de ser aumentadas año tras año, hasta alcanzar el más alto porcentaje de caudal, que será el agotamiento de la fuente de La Esperanza pero no es el fin de la empresa. Puesto  que con una tecnología puntera la empresa  se instalara fácilmente en otro nuevo pozo para succionar sus altos caudales. Por eso, medios de producción de explotadores de materia finita en nuestra zona lo único que aportan es la eliminación del territorio.

En el caso de nuestra envasadora de zumos, con un almacén tecnológico, el valor de ganancia económica esta en cada lata de zumo que sale al mercado, siendo este porcentaje muy bajo. Por lo tanto para continuar dentro del sistema capitalista, la empresa debe de implantar mas técnica por la exigencia de su competidores y generar más unidades de zumo, es decir sacar más agua del manantial. Además, se le suma a la envasadora que es suministradora  exclusivamente de una cadena de supermercados de lowcost o SPB, son productos de muy bajo precio en el mercado final. Esto provoca que el valor se reduzca aun más. Al final es un circulo que sé retroalimenta. Lo único  que le queda es ampliar mas geo-mercados y sacar más zumo, mas agua, mas manantiales.


En el lado medio ambiental y su agua, no remitimos al articulo, en su apunte de proyecto futuro nos dicen que gastan dos millones de litros al día, que son 350 millones litros al año. Como hemos anotado arriba, para el funcionamiento sistemático de la envasadora estas cifras deben de ser aumentadas año tras año, hasta alcanzar el porcentaje mas alto de caudal, que será el agotamiento de la fuente de La Esperanza pero no es el fin de la empresa. Puesto que con una tecnología puntera la empresa  se instalara fácilmente en otro nuevo pozo para succionar sus altos caudales. Por eso, medios de producción capitalistas en nuestra zona lo único que aportan es la eliminación del territorio y el agotamiento de sus recursos.

La empresa ha reducido las emisiones de co2 y su mejorado su depuración de aguas residuales industriales ya que cumplen la legislación medio ambiental. Pero para constatar estas mejoras debemos de ver los datos que han  dado a la administración,  aunque estos parámetros  para las personas  "curiosas" tienen muy difícil acceso. Así que, no es solo este motivo el que nos deja con la duda, también  son la  maniobras políticas y sucesos acontecidos tiempo atrás, referidos a su vertido industrial.

A finales del año pasado, salto a los medios de información locales que el grupo municipal socialista del Ayuntamiento de Altura, (mostro ) su postura contraria a la aceptación del vertido de las aguas residuales de la empresa DAFSA en el barranco del Berro ( BARRANCO CAPUCHINOS )[3]. Una posición tomada por un grupo político con cierto poder en la zona y del mismo color que la alcaldía de la localidad de Segorbe, donde está instalada la empresa, nos hace aun más, desconfiar y preocupar. Y que el partido político PSEO alturano no acepte tal vertido sobre el barranco del Berro, aun cuando los técnicos medioambientales dan por correcto el residuo industrial y habiendo cumplido la empresa la ley, puesto que no existe ningún recurso ni reproche al respecto. Nos invaden dos preguntas, más que evidentes. ¿Que el proyecto de puesta en servicio de la envasadora no había provisto donde tirar sus basuras? Y ¿Qué contiene el fluido residual que no es apto para su vertido en el barranco del Berro?

También ocurrió otro suceso, a inicios de este año, y que esta web se hizo eco. Fue al ver los vecinos una mancha negruzca que había aparecido en el musgo de la cascada de "El Salto de la Novia", en el término de Navaja [4].
Fue tan escandalosa que provoco el enfado del vecindario de Navajas y las sospechas de no verter los residuos industriales de DAFSA en el lugar donde deben de echarse para luego abocarlas al rió Palancia. Un acuerdo de ultimo recurso puesto que la empresa y sus voceros siempre predicaron que los residuos no saldrían de su sistema de depuración.

Como hemos dicho más arriba no dudamos que se cumpla las leyes (sabemos quien las dicta y quien las aprueba) pero que tengamos hace apenas unos meses estos dos sucesos denunciados, seguramente habrán existido más no denunciados,  nos hace estar atentos sobre los acontecimientos que ocurren sobre el manantial y sin ninguna confianza en los acuerdos legislados. Al mismo tiempo nos aporta la ideología y define al último periódico en papel aparecido en nuestra comarca artículos como esté.






Alfonso Soler colaborador de El Eco del Palancia